En 2024, se había generado una polémica porque Arce había sustituido a Dina Chuquimia del cargo, sin que la misma haya cumplido los seis años de mandato que estipula la norma.
En el nuevo decreto de Paz se hace referencia a la designación de Arce y se indica que se emitió “en cumplimiento a la normativa vigente”.
Según la norma, de los siete vocales del TSE, seis son elegidos por el Legislativo y uno por el Ejecutivo. Ávila ejerce actualmente como presidente del TSE, desde diciembre de 2025.
La normativa establece el respaldo oficial a la labor desarrollada por la autoridad electoral. El vocal ratificado mantiene sus funciones de dirección y organización de los procesos democráticos en el territorio boliviano. La medida busca garantizar estabilidad en la administración electoral.
En la polémica reciente por las inhabilitaciones de las elecciones subnacionales, políticos como Rafael «Tata Quispe» acusaron a Ávila de operar a favor del Gobierno, puesto que tendría incluso un vínculo familiar en el Ejecutivo. Entonces, el Órgano Electoral salió en defensa del presidente del TSE. (Erbol)
