LA PAZ/AGENCIAS.- El Vicario Apostólico de Pando, monseñor Eugenio Coter, reiteró su preocupación y denuncia sobre la creciente ola de avasallamientos de tierras en la Amazonía boliviana, en especial en la zona del río Orthon.
Mediante un video publicado por Radio San Miguel, Coter afirmó que los recientes hechos de violencia “no son casualidades” y que detrás de ellos existe “una mano negra que corrompe y que financia estas acciones”. Sostuvo que los grupos que ingresan de manera violenta no corresponden a familias en situación de necesidad, pues “no son pobre gente que está buscando recursos”, sino que “muchos de estos avasalladores son contratados en Riberalta”.
El río Orthon es un largo río amazónico boliviano, afluente del río Beni, que discurre por el departamento de Pando. Sus márgenes concentran comunidades locales, actividades agrícolas, forestales y territorios indígenas, lo que convierte esta región en un punto sensible frente a conflictos por el uso y la propiedad de la tierra.
En los últimos años, el departamento de Pando ha registrado un incremento de avasallamientos, muchos de ellos denunciados por productores, comunidades y autoridades locales.
CONFLICTO EN COMUNIDAD LA PAZ DEL ORTHON
Los pedidos de auxilio de comunarios de Pando, a través de publicaciones en redes sociales, quienes demandaron la intervención urgente de las autoridades ante los avasallamientos registrados durante la temporada de zafra de castaña y madera.
El conflicto más crítico se concentra en la comunidad campesina La Paz del Orthon, donde se produjo un violento enfrentamiento por predios destinados a la producción de castaña. Los habitantes fundadores de la comunidad pidieron a las autoridades dar una solución inmediata.
Según la denuncia de los comunarios, los hechos de violencia involucran a personas que buscan ingresar por la fuerza a estos predios, pese a que no pertenecen al municipio, pues buscarían ejercer control e incluso desalojar a los vivientes y fundadores de La Paz del Orthon.
HERIDOS Y RIESGO PARA LA PRODUCCIÓN
Los enfrentamientos dejaron varias personas heridas, quienes fueron trasladadas a Riberalta para recibir atención médica. Productores locales denunciaron que presuntos avasalladores intentaron ingresar por la fuerza con el fin de llevarse la producción de castaña.
Monseñor Coter advirtió que esta dinámica de confrontación “no genera bienestar, genera malestar, genera violencia y se genera empobrecimiento”.
Asimismo, alertó que la continuidad de estos hechos afecta directamente a la economía regional, porque “quien ve el fruto de su trabajo aniquilado… al año no va a invertir”.
Finalmente, insistió en que los conflictos de tierra deben resolverse a través de vías institucionales, pacíficas y legales, subrayando la importancia de respetar la propiedad privada, los derechos históricos y los territorios indígenas. (ANF)
