COBIJA/AGENCIAS.- La inspección técnica ocular realizada por el Tribunal Agroambiental, en el Territorio Indígena Multiétnico II, encontró únicamente indicios de la explotación minera del oro en el río Madre de Dios, debido a que la Cooperativa Minera Aurífera (ASOBAL) instruyó a sus afiliados “la paralización de toda actividad” que pudiera ser observada.
Balsas arrinconadas y paralizadas a la altura de las comunidades de Genechiquía y Miraflores, y en general escasa actividad minera fue el panorama visible. A pesar de ello, las autoridades judiciales encontraron desechos de la minería, como decenas de turriles oxidados cerca del río y de la comunidad, algunos camuflados en la selva.
Los magistrados Roxana Chávez, Rocío Vásquez y Víctor Hugo Claure, técnicos y fiscales especializados, jueces agroambientales, y, junto a ellos, los monitores territoriales indígenas y los presidentes del Territorio Indígena Multiétnico II, Lucio Ayala, y de la Central de Pueblos Indígenas de la Amazonía de Pando (CIPOAP), Javier Fernández, participaron de la inspección ocular los días 4 y 5 de febrero. Efectivos militares y policiales también participaron para dar seguridad a la comisión.
El 2 de febrero, la ASOBAL declaró “estado de emergencia” y emitió el comunicado: “Se instruye de manera inmediata permanecer dentro de nuestras ATEs autorizadas y la paralización de toda actividad en el río Madre de Dios”.
En la demanda presentada por el TIM II, se expone que en 172 kilómetros del Madre de Dios se identificaron dos ATE (autorización transitoria especial) a favor de la Cooperativa Minera ASOBAL con 125 hectáreas cada una. De las 180 balsas que extraen oro, solo 14 (7.7 %) realizaban actividades dentro de las dos zonas autorizadas; 166 balsas (92.3 %), operaban fuera de las zonas permitidas.
La inspección de esta semana se realizó en el marco de la acción preventiva ambiental, presentada por autoridades indígenas del Territorio Multiétnico II, en julio de 2025, cuyo objetivo es el reconocimiento del río Madre de Dios como sujeto de derechos.
Uno de los aspectos que debía verificar la inspección es la presencia de minería en las cuadrillas autorizadas (ATE), así como la explotación ilegal fuera de ellas.
“Se ha llevado a cabo una audiencia de inspección in situ a efecto de constatar una solicitud de medidas cautelares ambientales por amenaza a la conservación de la biodiversidad, del medio ambiente, de la salud pública, del río Madre de Dios”, explicó la presidenta del Tribunal Agroambiental, Roxana Chávez, en una rueda de prensa hoy, acto seguido resaltó la “total calma” prevalente durante la inspección.
En la comunidad de Miraflores, las autoridades visitaron un sistema agroforestal del cacao a la orilla del río. Según los lugareños, la parcela productiva se achica cada vez más porque las balsas mineras, que trabajan cerca de las riberas, carcomen constantemente las parcelas que desde tiempos antiguos estuvieron ubicadas en el bajío.
“Somos la primera comunidad que hemos desalojado a los mineros, después que hizo el gobierno la intervención justamente en la cuadricula de Miraflores. Hemos pedido ayuda, sabemos a qué nos estamos enfrentando, sabemos que es una cooperativa que maneja dinero, que nosotros no tenemos las mismas posibilidades que estos empresarios. El gobierno autorizó (la minería) sin previa consulta a nosotros”, dijo un comunario de Miraflores.
Una vez finalizado el acto de la inspección in situ, las autoridades judiciales escucharon a comunarios y comunarias llegadas desde las comunidades de Santa Rosita y Palestina para dar su testimonio de las afectaciones con la contaminación.
La magistrada Chávez, en rueda de prensa, explicó que los resultados de esta inspección e informes técnicos adicionales serán analizados para emitir medidas cautelares en este caso. Por lo pronto, el Tribunal Agroambiental dispuso, en diciembre pasado, la suspensión inmediata de las actividades mineras que operan fuera de las cuadrículas autorizadas por la Autoridad Jurisdiccional Minera (AJAM).
